martes, 8 de marzo de 2011

El Arte de Reír

Reír es difícil, tal vez no pensamos en esto, porque al ser uno de los hermosos regalos que nos ha dado la vida, la evolución o lo que sea – y es tan humano como la razón - nos resulta tan Natural, tan humano, que ni siquiera lo reparamos, pero en realidad actualmente, es difícil; lo digo porque gracias a ciertas situaciones de la vida, soy una persona que disfruto de los placeres pequeños y me río de todo lo que existe; tal vez por eso y porque me fijo mucho en lo que me rodea (para burlarme de algo), me he dado cuenta que las personas cada vez tenemos menos tiempo para nosotros, para divertirnos y rodeados de tanta cosa innecesaria, nos hemos vuelto seres aburridos y estirados, lo que hace que cada ves nos riamos menos, porque para reírse se necesita estar muy bien dispuesto y tener la tan llamada capacidad de sorpresa, pues las cosas que generalmente nos hacen reír son simples y hasta tontas.
No mencionare sus increíbles beneficios ni tampoco su poder curativo, porque están mas que sabidos, pero si diré que reírse es uno de las pocas formas donde nos liberamos de las cosas malas, del estrés, las malas situaciones, nos relajamos, tenemos un buen momento y de paso, hasta hacemos ejercicio, ¡toda una ganga!

Pero si hay algo más difícil que reír, es hacer reír.
Los motivos que nos hacen reír así como la forma, la duración, la intensidad y el volumen de la risa de cada quien, son tan diferentes, especiales y únicas como cada uno de los seres humanos de este planeta y los gustos que cada uno tenemos, por eso la persona que con su carisma, su forma de ver la vida, y de contarla, pueda hacer reír a otros, merece todo mi respeto. Es que para que alguien nos haga reír no basta con un chiste, hay que saber contarlo, de otra manera las personas alrededor quedaran mas serias que antes, porque eso si, no hay nada que mate más la emoción, que un chiste mal contado… Aunque a veces da hasta más risa.

Tengo que aceptar que me encanta que sin hacer ridiculeces ni tener cara de payaso la gente se ria conmigo, y también que a veces la risa de alguien puede hacerme inmensamente feliz, como la de mi mamá, o sacarme una carcajada, porque la verdad, hay risas… que dan risa.

Porque me encanta reírme y afortunadamente mi naturaleza despistada me ha alegrado la existencia con situaciones bastante cómicas, trataré de escribirlas para probar si tengo la habilidad para hacer que la gente se ria, con migo o de mí, pero que se ría un rato de la desgracia ajena, que esta comprobada como uno de los motivos mas causantes de risa en las personas, y de paso, compartir risas (aunque sean virtuales) con alguien, y alegrarles la vida, así sea un momentito.

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